La niñera del amargado millonario
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"Creo que deberías saber lo que hace tu esposo cuando está lejos de tí."
Miranda estaba en casa, intentando concentrarse en su pintura, cuando el sonido de su teléfono la distrajo. Al desbloquearlo y ver las imágenes, su corazón se detuvo. Las fotos mostraban a Seven con Selena, en lo que parecía una cama, ambos en poses que no dejaban lugar a dudas.
La ira y la tristeza la invadieron al mismo tiempo. ¿Cómo podía Seven hacerle algo así? Justo cuando estaba queriendo confiar en él de nuevo...
Sin pensarlo mucho, tomó su teléfono y marcó su número, pero Seven no respondió. Su frustración creció al escuchar el tono repetitivo de la llamada sin contestar. Finalmente, dejó un mensaje lleno de rabia.
—No puedo creer que me hicieras esto, Seven. Espero que valga la pena, porque acabas de destruir lo poco que quedaba de nuestro matrimonio.
Cuando Seven despertó a la mañana siguiente, su cabeza daba vueltas y su cuerpo estaba pesado. Miró a su alrededor, notando con confusión que estaba en su habitación, pero algo no cuadraba.
Selena estaba sentada en una silla, mirándolo con una sonrisa que lo hizo sentirse incómodo al instante.
—Buenos días, dormilón. Parecías necesitar descanso.
—¿Qué haces aquí? —preguntó, su voz áspera por el sueño y el desconcierto.
—Te ayudé anoche. Estabas muy mal.
Seven se sentó con dificultad, intentando recordar lo ocurrido, pero su mente estaba borrosa. La sensación de que algo no estaba bien lo golpeó de inmediato, y cuando revisó su teléfono, encontró varias llamadas perdidas y un mensaje de voz de Miranda.
Al escucharlo, sintió que el suelo se abría bajo sus pies.
—¿Qué demonios hiciste, Selena?
ESTA HISTORIA SE PUEDE LEER DE FORMA INDEPENDIENTE.
Unfold
La brisa del mar olía a sal, a llanto y a esperanza. El sol estaba alto, pero Seven no lo sentía. Solo el cuerpo inerte de Mariposa entre sus brazos, el cabello mojado pegado a su rostro, la piel fría como el agua. La había sacado del fondo, la había traído de vuelta a la orilla con los músculos ardiendo, jadeando, mientras la vida se le escapab……
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